Guerrero de la Oración

Mensajes de diversas orígenes

domingo, 5 de abril de 2026

Aprende A Mantenerte Atento a las Necesidades de Aquellos Que Te Rodean. No Dejes Que Tus Almas Sean Arrasadas Hacia la Nada, sino Ora, ¡Ora!

Mensaje de Nuestro Señor Jesucristo a Christine en Francia el Viernes Santo, 3 de Abril de 2026

[EL SEÑOR] Mis hijos, haga lo que hagan, háganlo con amor y por amor. Solo el amor es liberación y trae salvación a sus almas. Fuera del amor está la desesperanza. Vengan a Nuestros dos Corazones unidos, y aprenderán a amar; serán alimentados por el fuego de Nuestros Corazones, y sus corazones brillarán con Nuestras divinas Llamas.

Hijos, en estos tiempos cuando parece que falta el viento del Espíritu en vuestros hogares, no se queden sin luchar, porque solo en la lucha encontrarán la Luz y huirá el Maligno oculto. Toda criatura es mía, pero no toda criatura sigue el camino hacia la Luz, y las lámparas de muchos se han apagado porque habéis descuidado la oración y la contemplación; os habéis sentado al borde del abismo y habéis dejado entrar en vuestros corazones pereza, negligencia y materialismo. Pero ¿qué habéis hecho con vuestras mentes, con vuestras almas? Venid a alimentaros de las Escrituras, y que la caridad more en vuestros corazones. El primer acto de caridad es no juzgar, pero vosotros os ponéis como jueces de vuestros hermanos; mas cuando venga el Gran Juicio, entonces seréis como migajas en la Mano del Padre.

Que vuestras casas se llenen de silencio; que entre en vosotros la alegría del Cielo. En el silencio, ella misma invita y transforma vuestros hogares en lugares de entrega, lugares de paz. El que guía no viene a juzgar sino a santificar; entonces vendrá el juicio, el Gran Juicio que os mostrará vuestras faltas, vuestros defectos, no para destruirvos sino para salvarvos. ¡En la Luz del Fuego del Cielo, el hombre se regenera y renace a una nueva vida!

Hijos, haced de vuestros hogares refugios de paz; entrad en silencio y cultivad la oración. Sabed cómo permanecer atentos a las necesidades de quienes os rodean. Cesad vuestros juicios; todos tienen flaquezas, todos son pequeños. No dejéis que vuestros corazones se lleven por la maldad del Incrédulo. Un corazón que ama en silencio sigue Mis pasos. La Morada del Cielo habita dentro del hombre; en aquel quien lo acoge, lleva semilla.

Habéis abandonado las iglesias y la oración, y vuestros corazones se han cerrado a los llamados del Cielo. No dejéis que vuestras almas sean arrastradas hacia la nada, sino orad, orad! Redoblad vuestra vigilancia. La oración de un corazón sincero obtiene la bendición del Cielo.

Fuente: ➥ MessagesDuCielAChristine.fr

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