Virgen María:
Mis queridos hijos, soy vuestra Madre, la Madre de la Liberación. Acompaño a Mi Hijo Jesús en Su gran Misericordia, Yo, la corredentora enviada por el Padre Eterno para salvar a todos Mis hijos. Sabed que así recorro toda la Tierra para erradicar el Mal. ¡Qué importante es que os encomendéis a Mí y a Mi Hijo Jesús; cuando llegue el momento, todos podrán ver y sentir dónde han pecado! Es por medio de la Purificación como se gana el Cielo, cómo os protegéis en esta tierra abandonada al pecado, y ya no será así desde ahora. Amén †
Jesús:
Mis queridos hijos, Mis Amigos, venid sin demora, porque el Padre Me enviará a traer orden al desorden que solo crece. Yo soy la Luz del Mundo; es en la luz como quiero guiaros, Yo, el Santo en todo lo que hago. Habrá paz cuando todos hayan visto sus pecados y algunos los hayan aceptado, y otros, los corruptos, abandonen esta tierra para liberarla de mentiras profanas y de todas las veces que condenaron a Mis hijos que Me aman y confían más en Mi Divinidad. Amén †
En unos días entenderéis lo que os he dicho. Permaneced presentes ante Mi Santo Tabernáculo durante las Misas. No os preocupéis por adónde vais; el único Camino es el camino de mi corazón. Amén †
Jesús, María y José, Os bendecimos con Ternura. Vivid vuestros días en Mi Presencia. Estoy siempre con vosotros y os bendigo en nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo Que Es. Amén †
"Consagro el mundo, Señor, a Tu Sagrado Corazón",
"Consagro el mundo, Virgen María, a Tu Inmaculado Corazón",
"Consagro el mundo, San José, a tu paternidad",
"Consagro el mundo a Ti, San Miguel, protégelo con tus alas." Amén †