Queridos hijos, María Inmaculada, Madre de todos los Pueblos, Madre de Dios, Madre de la Iglesia, Reina de los Ángeles, Auxilio de los Peccadores y Misericordiosa Madre de todos los hijos de la tierra — mirad, hijos, incluso hoy Ella viene a vosotros para amaros y bendeciros.
Hijos, pueblos de la tierra, permaneced cerca de Mi Corazón Inmaculado, este Corazón del que mana la sangre del dolor!
Dejad de perseguir cosas vanas; dejadlo vosotros, llamados gobernantes, con vuestra agresión — habláis tanto sobre la agresión de los jóvenes en estos tiempos — dejadlo; sois vosotros en vuestros asientos quienes estáis extendiendo la agresión!
¿Habéis pensado alguna vez que los jóvenes os están observando? Comprometeos a poner fin a los conflictos!
En Irán y en mi amado Líbano, ¡cuántos niños han caído y cuántos más caerán en este mismo momento!
No digáis tonterías; comprometeos a hacer el bien; salvad las vidas de mis hijos.
Ah, cuando llegue el día y os encontréis cara a cara con Dios Padre, si no os habéis hecho pequeños en esta tierra, inevitablemente seréis pequeños ante ÉL; será Su mirada la que inevitablemente os hará pequeños!
Vamos, cambiad vuestros corazones y comprometeos con el pueblo; actuad rápidamente y no olvidéis — insisto, no olvidéis — que la mirada de Dios Padre Celestial está fija en vosotros; Él no os perderá de vista, y creedme, nadie escapa a la poderosa mirada de Dios.
Una cosa más: Dios Padre tiene una larga memoria; yo no sé sobre vosotros, así que arrepentíos!
ALABANZA AL PADRE, AL HIJO Y AL ESPÍRITU SANTO.
Hijos, Madre María os ha visto a todos y amado a todos desde lo más profundo de Su Corazón.
Os bendigo.
REZAD, REZAD, REZAD!
NUESTRA SEÑORA ESTABA VESTIDA DE BLANCO CON UN MANTO CELESTE; LLEVABA UNA CORONA DE DOCE ESTRELLAS EN SU CABEZA Y HUMO NEGRO BAJO SUS PIES.
Fuente: ➥ www.MadonnaDellaRoccia.com